Argentina comenzó a expandir su feminismo el día que la campaña Ni Una Menos llamó a las mujeres a marchar, el 3 de junio de 2015, en Plaza de Mayo. La convocatoria fue masiva y atrajo reclamos de todo tipo, donde comenzó a escucharse la voz de todas las mujeres violentadas por el machismo que domina a la sociedad latinoamericana. Miles de compañeras feministas encontraron un lugar donde hacer sus reclamos y abrir los ojos ante las injusticias que enfrentan en el día a día. La consigna de sororidad se expandió en el país y ante una nueva marcha, nuevas mujeres se unieron a participar, así como organizaciones en todo el país, escuelas y militantes de diferentes partidos, convirtiendo Ni Una Menos en un grito colectivo y una tradición para los siguientes años.

Hoy por hoy, este movimiento se encarga de denunciar la violencia de género, evidenciando los problemas que enfrenta una mujer en nuestra sociedad y llevando una bandera de igualdad por un futuro feminista. La lucha incluye la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito, el cupo laboral trans, la protección para las víctimas de violencia machista, igual salario, entre muchas más consignas que apenas empiezan por erradicar esta desigualdad patriarcal.

Ni una menos es un grito colectivo, es meterse donde antes se miraba para otro lado, es revisar las propias prácticas, es empezar a mirarnos de otro modo unos a otras, es un compromiso social para construir un nuevo nunca más.

                                                                                                                          texto por: Malena Sanchez

                                                                                                                             

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